Por Santiago Cárdenas M. Santiago Cárdenas M.

Arcade Fire: Reflektor

. Destacado, Indie, Reseñas.

cover

(Artículo escrito el 5 de Noviembre de 2013)

Según la Rolling Stone “Reflektor” es el mejor álbum de Arcade Fire, algunos van más allá catalogándolo como el álbum del año… en general las diversas publicaciones sobre música le han otorgado muy buenas calificaciones, sin llegar al número perfecto, pero muy cerca, lo cual es bastante bueno para cualquier banda, con o sin pretensiones de por medio.
Para otro grupo, este disco es una desilusión… porque no es lo que esperaban, porque estuvo debajo de las expectativas que generó… Se da para el debate. Debate dentro del cual procederé a ubicarme hoy.
A ver… Respecto a lo dicho por la Rolling Stone mi posición es bastante clara: ninguno de los discos de Arcade Fire es superior, todos guardan un nivel similar entre sí, dentro de sus diferencias claro, ninguno sobresale, en mi humilde parecer. Pero eso es cuestión de gustos… Ahora ¿álbum del año? pues sin dudas es uno de los discos (o el disco) que más expectativa generó durante este año previo a su lanzamiento, pero aunque se ubica en la zona de los mejores álbumes del 2013 y se proyecta a ser uno de los clásicos de esta nueva década, “Reflektor” no llega a ser, según yo, lo suficiente como para cargar el galardón de disco del año.

Sin muchas dudas yo colocaría en lo alto del pedestal a “Random Access Memories” de Daft Punk, que, salvo por un par de canciones, me cautivó de manera brutal. Lamentablemente este año, de los grandes lanzamientos, ninguno me ha dado de manera completa lo que esperaba.

Es justamente con “Random…” que “Reflektor”, en mi caso personal, lleva una línea paralela. Primero, porque con los dos, siguiendo lo sucedido con sus álbumes predecesores, se mantenía una constante de no ser constantes en lo que a similitudes entre discos de una misma banda se suele dar. Ya que en el caso de Daft, si bien su centro es la música house, de “Homework” a “Human After All” hay grandes diferencias. La misma cosa sucede con Arcade Fire a lo largo de su historia, de “Funeral” a “The Suburbs” hay una gran diferencia, que se denota más si escuchamos su EP o algunos singles que aparecerían luego como bonus tracks (el caso de “Brazil” por ejemplo). Es entonces que la falta de una constante melódica crea una sombra de misterio al rededor de los álbumes por venir…

Segundo, cuando se coló el single principal de “Random…” hubo un choque inicial tremendo, obviamente el cambio de estilo era brutal y se notaba un giro completo dentro de la estética melódica de Daft Punk… era más funk-disco que house… Además que este single, “Get Lucky”, se volvería el primer gran hit comercial de los franceses, dejando en algunos la sospecha de que todas las conversiones melódicas y colaboraciones dadas en “Random…” apuntaban más hacia una evolución para fructificar dentro de la movida mainstream que a una madurez per se. Lo mismo me pasó cuando apareció la canción homónima de “Reflektor”, que como para dar cierto halo de continuación inicial, empezaba con una ligera melodía venida de “The Suburbs”, para luego convertirse en lo que ya todos hemos escuchado… Indie rock medio disco… con sabor a pop.

Es entonces que para otro grupo, fans de las viejas obras arcadianas, la melodía impresa en “Reflektor” y la colaboración en la misma con el ícono pop David Bowie, se prestaba para la sospecha de un giro comercial dentro de la banda que al final de cuentas siempre se había mantenido al margen de la movida mainstream, manteniendo un perfil bajo… cosa que resalté al inicio de este blog, cuando mencionaba que Arcade Fire no necesitaba un hit para ser una de las grandes bandas del momento e historia… Pero esta sospecha se disipaba, al menos para mí, con el mero hecho de que “Reflektor” (la canción) durase el tiempo que dura, siete minutos y medio… Casi el doble de tiempo que dura un single comercial. Y además, el video que lanzaron del tema previo lanzamiento del disco, duraba lo que dura la canción en el álbum, cosa rara para quien quiere venderse en cuerpo y alma a la música comercial… Por ejemplo, vayamos a finales de los ochentas, con el tema “I Know You’re Out There Somewhere” de los Moody Blues, que en el disco al que pertenece (“Sur La Mer”) dura más de seis minutos, pero en su versión para el video sobrepasa ligeramente los cuatro minutos.
Pero, pese a durar lo que dura, “Reflektor” superó los cinco millones de vistas en YouTube (el resto de los clips de la banda llegó a unos cuantos miles), sugiriendo un éxito comercial bastante fuerte, sino rotundo.

Pero es entonces que fue lanzado el disco, hace una semana aproximadamente, para disipar toda duda que hubiese generado la larga espera (más de un año en mi caso, desde el anuncio de “un posible próximo álbum a finales del 2013” en la cuenta de twitter del fan club de Arcade). Es entonces que se generó un sabor agridulce, más dulce que agrio, en mi persona respecto a este disco… Han tenido que pasar algunos días para que pudiese digerirlo por completo…

Para cerrar un poco las comparativas, como último ejemplo citaría el reciente lanzamiento del nuevo disco de VNV Nation, “Transnational”, que fue melódicamente bastante predecible -no por malo, ya que es buenísimo- debido a que si se seguía un poco la línea que iba llevando el dúo, podía uno imaginarse lo que estaba por suceder, así que con el último disco de VNV, fue amor a primera escuchada… Mientras que “Reflektor” requirió un proceso de digestión de mediana duración (al igual que con “Random Access Memories”).

De este proceso he podido sacar seis canciones que a mi parecer son excelentes, y siete que, o hubiera trabajado más o que hubiese preferido no tenerlas como parte del disco -vuelvo con lo de “no por malas”, sino porque simplemente no dan la talla de lo que esperaba yo del disco- ya que nublan un tanto la experiencia que se puede tener al escuchar “Reflektor”. Y esto, que quede claro, lo digo muy a título personal.

“Reflektor” arranca con la canción homónima y principal single del disco (después de un track oculto titulado “Reflektive Age”), que me atrapó desde que la escuché por primera vez en el videoclip que lanzaron a inicios de septiembre. Fue una muy buena sorpresa, ya que presentaba una nueva propuesta, mucho más movida y hasta bailable, con un trabajo de la percusión bastante funk, dance-rock y nu-disco (tiene congas!), con una excelente colaboración con David Bowie, quien aportó al trabajo vocal una experiencia mucho más rica y única en lo que a texturas se refiere, además de ser una muy buena influencia. Cabe recordar que las colaboraciones Arcade-Bowie empezaron el 2005 con una presentación en vivo, con lo que sería posteriormente el “Live EP at Fashion Rocks”, donde interpretaron “Life On Mars?”, “Wake Up” y “Five Years”.
“Reflektor”, la canción, además de la mencionada percusión, tiene un trabajo de teclados muy destacable y pegajoso, al igual que con el saxo. Los cambio de ritmo son excelentes. En lo vocal, además de lo de Bowie, Win Butler cumple muy bien su labor, pero lo más destacable es lo fascinante, deliciosa y envolvente que llega a ser la voz de Régine… “Reflektor” es una canción completa, aunque algunos la tilden de muy comercial y poco ortodoxa, pero, ¿se puede ser ortodoxo siendo Arcade Fire? lo dudo…
Lamentablemente, para mí, esta canción dio una expectativa mayor a lo que llegaría a ser el disco.
“Reflektor” es la primera de las seis canciones que se me pegaron de este disco.

“Flashbulb Eyes” es la segunda canción del disco. Es de un nivel intermedio-alto, a mi parecer. No es parte de las seis que me atraparon, pero mala no es… Pese a durar poco (cerca a los tres minutos), es un muy buen trabajo melódico.

“Here Comes the Night Time” es el tercer tema en aparecer, muy dance rock nu-disco, tiene también un pegajoso ritmo de la percusión. Los teclados son su otro lado fuerte. Un ritmo muy movido es lo que nos da esta canción. Es la segunda de las seis que me atraparon.

“We Exist” propone algo más pop rock y convencional frente a la experimentalidad y fusión presente en sus predecesoras (que llevan mucho de ritmos haitianos dentro de sí), es un tema que fácilmente podría darse para las radios. Es muy bueno, pero no me atrapó mucho que digamos.

“Normal Person” es la quinta canción. con una pegada pop, le da bastante a secciones muy noise. Tampoco me convenció mucho.
Acá debo hacer una acotación, “Reflektor” es un disco doble, donde siete temas van en el primer disco y seis en el segundo.
Otra pop es la sexta del disco uno, “You Already Know”, se me hizo muy a lo “Neon Bible”. Buena pero no me convenció.

“Joan of Arc” es la séptima y última del primer disco. Me trae muchos recuerdos de “Funeral”, sobre todo en los cambios de ritmo. Si bien es buena y da la talla para el álbum, de manera individual tampoco me movió mucho.

“Here Comes the Night Time, Pt. 2” abre el disco número dos. Su ritmo es diferente a su primera parte… Es como un cierre posterior.

“Awful Sound (Oh Eurydice)” es la segunda del segundo… Me atrapó y convenció totalmente sin muchos preámbulos. Inicia con sonidos de percusión tribal (haitianos) a los que se une, luego de la voz de Butler, una melodía de sintetizador y guitarras que me recuerda mucho al shoegaze impreso en “Yoshimi Batles the Pink Robots”. Melancólica, triste, lenta, igual que su letra… Es una de mis favoritas del disco y parte de las seis que hicieron de mí alguien más feliz, aunque esta canción particularmente me deprime… (cosas de la vida).

Tercer lugar en el segundo disco. “It’s Never Over (Oh Orpheus)”. Movida, muy rítmica, resalta mucho, al igual que en la anterior, los agudos de Reginita. Es la respuesta al tema que le precede. Indie rock del mejor… Cuarto tema de los que me conquistaron.

“Porno” es un tema simpático pero, pese a que me suena un poco al “Plastic Beach” de Gorillaz y que tiene unos arreglos semi-sinfónicos, no me atrapó… El tema, creo, daba y da para mucho más.

“Afterlife” es el segundo tema que escuche previo al lanzamiento del disco. Lo amé apenas lo escuché. Eso también me motivo más a esperar “Reflektor” y agrandó al doble las expectativas que me había generado el single inicial. Es muy rítmica, un tanto funk… Es… sencillamente, una apabullante obra de arte. La letra desgarra… Ha sacado lágrima a varios fans… (not me, ‘til now).

El segundo disco y el álbum en general terminan en “Supersymmetry”, que dicho sea de paso contiene un track oculto, lo mismo que ocurre al inicio del álbum. Esta canción para mí es muy especial. La melodía dio en el clavo con mis gustos musicales. Experimentalidad medida, sintetizadores en su punto, percusión y arreglos exactos, precisos… Una canción envolvente y cautivadora… La sexta en atraparte. Y en mi personal consideración, una de las mejores del álbum.

Este álbum doble fue producido por el ex líder de LCD Soundsystem, James Murphy, el productor Markus Dravs y la misma banda. Influenciado por la música haitiana rara, la película de 1959 “Orfeo Negro” y el ensayo de Søren Kierkegaard titulado “The Present Age”, el lanzamiento del álbum fue precedido por una campaña de marketing de guerrilla inspirada en los dibujos haitianos vevé (símbolo religioso de comúnmente utilizado en el vudú. Actúa como un “faro” para la loa (también se escribe lwa) que son un tipo de espíritu o dios menor, y servirá como una representación de loa durante los rituales. En el pasado, se creía que el vevé se deriva de las creencias de los taínos nativos, pero estudios más recientes ha demostrado una estrecha relación entre el vevé y el cosmograma del pueblo Congo*), así como por el lanzamiento del single “Reflektor” en formato de edición limitada, acreditado bajo el nombre de la banda ficticia The Reflektors.*

A principios de agosto, un logo críptico con la palabra “reflektor”, apareció en distintas ciudades alrededor del mundo. Este arte urbano fue reportado como parte de una campaña de marketing de guerrilla para introducir el nuevo álbum. La confirmación del álbum y su correspondiente fecha de lanzamiento ya había sido anunciada a través de un mensaje en Twitter, escrito en respuesta a la pregunta de un fanático. Una cuenta de Instagram publicó fotos del símbolo, e incluyó un video de uno de estos siendo dibujando. El 26 de agosto, Arcade Fire confirmó que dichos trabajos se relacionaban con ellos, con un gran mural en un edificio en el centro de Manhattan, que incluyó cuatro de dichos símbolos y las palabras “Arcade Fire 9pm 9/9”. El 9 de septiembre de 2013, la banda lanzó dos videos para el primer sencillo, que también da el título al álbum. La campaña recibió publicidad negativa tras un artículo publicado en Slate en septiembre del 2013, describiendo casos de daños a la propiedad como resultado de los anuncios. La banda emitió una disculpa, explicando que los esténciles inicialmente tenían como objeto utilizar tiza u otros materiales lavables, en lugar de pinturas en aerosol.*

La portada del álbum es una imagen de la escultura de Orfeo y Eurídice, obra de Auguste Rodin.

Para mí, terminando este post, “Reflektor” no satisfizo lo que yo esperaba del mismo. si bien cuenta con canciones increíbles, varias no dan la talla. No lo sé, tal vez si lo escucho seguido durante un tiempo rescate algunas cosas más, pero buee…
El sinsabor se da también por la larga espera que tuve del disco… un año aproximadamente contando los días… Me imagino que el 2016 sabremos de un nuevo disco de Arcade Fire, si seguimos su cronología claro (2004, 2007, 2010 y 2013)… donde espero puedan realmente fascinarme por completo y hacer que la espera halla valido a mil por ciento.

*Fuente: Wikipedia en Inglés y Español.

 

Santiago Cárdenas M.

Editor y creador de Pentagramario. Melómano por convicción. Amante del sci-fi y el prog. Miembro de The Temple of Hiram. Ex estudiante de redacción. Autodidacta, aprendí lo que sé de tres maneras: leyendo, leyendo y leyendo. https://about.me/sjcm94

Los comentarios que contengan lenguaje soez u ofensivo serán eliminados.