Por Santiago Cárdenas M. Santiago Cárdenas M.

The Flaming Lips: 7 Skies H3

. Ambient, Destacado, Experimental, Post-Rock, Reseñas, Rock.

01013 - The Flaming Lips - 7 Skies H3 - 01 - 12 Jacket (3mm Spin“Experimental”, palabra que, usándose para categorizar composiciones musicales, contiene una delgada línea, a veces invisible, que divide geniales obras de arte de grandes bodrios que, bajo el manto protector de dicha categoría, intentan excusar su evidente falta de talento y creatividad.

En gustos y colores no hay nada escrito, es cierto, pero luego de tanto tiempo de andar escuchando discos desde una perspectiva más analítica, uno puede llegar a diferenciar la basura de lo realmente artístico.

The Flaming Lips es una de esas bandas con la que pocas sospechas puedes tener antes de escuchar por primera vez alguna de sus grabaciones. Digo, puedes tener claro que realmente será algo entre excéntrico y enfermizo, pero lo que jamás podremos tener en la cabeza, hasta el momento de la escucha, es la forma que tendrá aquello. Y repito, si te dicen que Coldplay lanzará un nuevo disco, realmente podrías ir ya dilucidando en qué tonada va a ir, pero en el caso de los Flaming, jamás será así.

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“24 Hour Song Skull” en su edición original.

“7 Skies H3” ¿qué es realmente?, no se le suele considerar dentro de la discografía (LPs, EPs o recopilatorios) de los Flaming Lips, y digamos que tampoco es que sea de sus obras más conocidas o valoradas. Pongámonos en contexto: en sí mismo es un single (sí, un single) que dura 24 horas, contenido en un EP, si se puede llamar así, titulado “24 Hour Song Skull”, que en español sería algo como “la canción del cráneo de 24 horas”. Lleva a este título dado que, originalmente, fue lanzado en una edición limitada de 13 copias, las cuales no eran otra cosa que flash drives insertados dentro de cráneos humanos… reales. Ahora sí ya estamos bordeando lo, como se diría usando el término desde una perspectiva inglesa, bizarro. Musicalmente es principalmente rock experimental, ya que bordea fronteras entre la psicodelia, el post-rock, el ambient y el noise.

Que la muerte nos lleve confesados. 

Esta peculiar publicación fue lanzada especialmente para el Halloween de 2011, y dada su exclusividad, valía la friolera suma de $5,000. Además, contó con una página web que se dedicaba a transmitir el tema a modo de loop “infinito”. En términos generales, mucho de la crítica y de la gente que escuchó la obra completa la catalogó de aburrida e inconsistente, tomándola más como una payasada de Coyne y los suyos. Pero yo no apunto a eso, apunto al resultado posterior de esta demencial creación.

“7 Skies H3”, como disco (?), no es otra cosa que una versión condensada y separada en diez pistas de la obra del cráneo, cuya duración es de 50 minutos y que se publicó en 2014 en CD y vinilo, también en ediciones limitadas, pero no tannnnnn limitadas como su predecesor.

Este álbum (?) se puede juzgar tema a tema, aunque, y evidentemente, es una sola pieza que produce distintas sensaciones a lo largo de su transcurso. Da para dos perspectivas, la que menciono al principio de este párrafo y para una global. Tiene tracks que dan para una escucha individual, y otros que, por lo contrario, deben ser contextualizados, y por contextualizar me refiero a que deben ser escuchados en conjunto y orden como parte del disco.

Como decía más arriba en este post, “7 Skies H3” desarrolla el rock experimental dentro de un amplio espectro de orígenes sonoros (géneros musicales), que, aunque disímiles aparentemente, guardan relación cercana entre los mismos. Hablamos de psicodelia (llevada incluso hacia el space-rock), post-rock, ambient y noise, que en esta experimentación de los Flaming nos hacen pasear entre sonidos que viajan desde lo melancólico y lo violento (primitivo) hasta pasajes con reminiscencia a invocaciones paganas.

Poca gente puede soportar tal descarga de brutalidad. Y es que, la misma melancolía participa del acto destructor, al adormecerte previo desenlace fatal en la sonoridad del disco, antes de que reviente la cosa. Boom.

Y es que siendo el primer track (homónimo) más bien suave, abre la puerta a secuelas brutas, crudas y desquiciantes, como pueden ser composiciones tales como “Battling Voices from Beyond” y “Riot in My Brain!!”, para luego cerrar en medio de la desolación y tristeza de “Can’t Let it Go”, tema que da por concluido este agotador pero exquisito viaje cósmico-musical.

“Experimental”, así debemos clasificar esta obra. Obra a la que, aunque no te guste, no le puedes quitar el hecho de ser realmente buena y estar bien hecha.

Palabras faltan para poder describirla realmente. Escúchala.

Publicación: 31 de Octubre de 2011 (versión original de 24 horas)
Grabación: 2011
Estudios: Tarbox Road Studios
Miembros: Wayne Coyne, Michael Ivins, Steven Drozd, Kliph Scurlock, Derek Brown
Discográfica: Warner Bros., Lovely Sorts of Death
Productor(es): The Flaming Lips, Dave Fridmann, Scott Booker
Cover: –

Santiago Cárdenas M.

Editor y creador de Pentagramario. Melómano por convicción. Amante del sci-fi y el prog. Miembro de The Temple of Hiram. Ex estudiante de redacción. Autodidacta, aprendí lo que sé de tres maneras: leyendo, leyendo y leyendo. https://about.me/sjcm94

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